LA CURIOSIDAD MATÓ AL GATO… Y VENDIÓ AL PERRO

Escrito por FiadiAdmin el . Posteado en Blog, Tecnología

 (el precio de la curiosidad, contenidos virales)

 

 

Por Dulcemaría Martínez Ruíz

 

Quienes nos movemos en redes sociales, hemos visto en nuestros muros, noticias y artículos, en las últimas semanas diversas publicaciones que hablan respecto de los contenidos de la página en.vonvon.me, en la que podemos encontrar test como los de: ¿a qué famoso te pareces?, ¿con quien te casarás?, ¿cómo te verás en el futuro?, y claro, si somos sinceros, a más de uno nos puede tentar la curiosidad por averiguar si será cierto o no, lo que nos dirá.

 

Como dice el dicho “la curiosidad mató al gato” o en este caso vendió al perro, así que decidí probarlo, entre otras cosas, para ver si generaba en realidad una comparación o similitud de imágenes o de reconocimiento facial, y además, para comprobar qué tipos de datos personales estaba recopilando. Y en este caso, no tuvimos éxito ni remotamente en la similitud, ya que de por sí, era complicado encontrar un famoso que se llegase a parecer (de no ser Pluto, por ejemplo), pero al realizar el ejercicio tan solo 4 veces, me di cuenta que mi perro es tan fotogénico, que no solo se parece a uno, sino a 4 famosos:

 

 

Como también ya ha circulado en muchas noticias y artículos, más allá de la certeza o no que pueden brindar estos test, el objetivo de este y otros contenidos similares, es generar el famoso “contenido viral”, por ello, se dedican a crear contenido llamativo, que tiene por objeto no solo el que sean los propios usuarios quienes contribuyan a divulgarlo, sino que también hará que, estando en la página, seamos atraídos por otras preguntas curiosas, como: ¿con quien te casarías? ¿qué amigo tiene tu mismo aspecto? o ¿quién es la pareja ideal de tu mejor amigo?

 

El funcionamiento de estas plataformas es interesante, porque si bien el objetivo a simple vista puede ser generar dicho contenido viral, detrás del mismo hay una ganancia. Lo que para nosotros es una oportunidad supuestamente “gratuita” de divertirnos o entretenernos, en realidad implica un pago o intercambio, que en este caso podría implicar el saciar la curiosidad de saber a qué famoso me parezco, a cambio no solo de mis datos y fotografías, sino también de información sobre mis amigos; más las ganancias que obtendrán por publicidad, sí, esa que nos hacen llegar a cada paso que damos y en cada rincón de la página; más la información estadística o derivada que están obteniendo y que pueden vender; más la publicidad y difusión en la que nosotros gratuitamente colaboramos; entre otros aspectos de los que tal vez nunca nos llegásemos a enterar.

 

Y por qué me refiero al uso de otros datos además de los que originalmente había mencionado que eran necesarios (correo electrónico y fotos[1]), pues precisamente porque otro de los puntos interesantes que tiene el “contenido viral” es que puede llegar a ser tan atractivo, que haga que no nos percatemos de que al saltar de un test a otro, nos informa que recopilará más datos, por ejemplo, al utilizar el test de ¿quién es la pareja ideal de tu mejor amigo?, nos pide no solo acceso a correo electrónico y fotos, sino también a nuestro perfil público, lista de amigos, publicaciones en la biografía, relaciones y me gusta… Genial ¡¡¡ o no?

 

Y así como esta, existen otras tantas páginas, aplicaciones móviles, juegos y contenidos que se basan en funcionamientos similares, que más allá de revisar si su funcionamiento y el tratamiento que realizan de nuestros datos cumple o no con las normas de protección de datos personales o con las medidas de seguridad que permitan la protección de los mismos, el objetivo del presente artículo es transmitir la importancia de la precaución y cuidado que debemos tener cada uno de nosotros.

 

Precaución que podemos tomar al observar qué datos nos solicitan y al preguntarnos, sí en realidad son necesarios todos los datos a los que nos piden acceso, ya que en el ejemplo antes descrito, el dato que no encaja a simple vista es el correo electrónico o ¿en qué ayuda al reconocimiento facial?. En segundo lugar, otra precaución a tomar es no aceptar dar acceso a todo, ya que por lo menos, en los test de la página Vonvon, sí nos dan la opción de editar los campos de la información a la que damos acceso, con lo cual, podemos desmarcar los campos no necesarios y dejar únicamente los que consideremos imprescindibles según nuestro sentido común, ya que si en algún caso existe un dato que sea elemental para una funcionalidad específica, no nos preocupemos, que seguro nos lo harán saber.

 

Para finalizar, solo recordar que debemos cuidar nuestros datos personales, no solo cuando se trate de servicios de pago, sino también al utilizar servicios y aplicaciones gratuitas, ya que tal y como lo ha referido la Comisionada Margrethe Vestager (2016)[2], aun y cuando se trate de servicios gratuitos, en realidad no son así, ya que existe una transacción (de datos), por lo que los consumidores tienen derecho a ser tratados como si hubieran pagado.

 

[1] Nota: al realizar el alta en el test de ¿a qué famoso te pareces? y luego de realizar la prueba en varias ocasiones, a veces me solicitó acceso solo a correo electrónico y fotos, pero en otras, me llegó a pedir más datos (perfil público, lista de amigos, dirección de correo electrónico, fotos y Me gusta).

[2] DLCconference (17 de enero del 2016). Competition in a Big Data World (Margrethe Vestager, EU Commission) | DLD16. [Video Online]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=I3eb036cYNY

 

 

 

 

 

 

 

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