‘Hackeando’ Internet por una más feminista

 


 


Por Angélica Contreras

 

 


He conocido tres tipos de Internet en menos de quince años.

 

Cuando era
adolescente, conocí Internet. Para mí, era la onda, los mensajes con zumbidos,
las cadenas de correo electrónico, los buscadores que ya empezaban a convertirse
en el facilitador de tareas y conectarme desde un cable azul que hacía que nos
quedáramos sin teléfono en casa.

 

Como estudiante
universitaria, fue mi amiga íntima para lograr sacar la tesis y mis primeros
pasos en el activismo digital.

 

Ahora como
adulta, veo una Internet donde me enfrentó a la violencia, acoso en redes
sociales, un Internet donde juzgan, critican y sancionan todo lo que no sea como
ellos (otros usuarios) creen que debe de ser.

 

Nadie me dio a
leer las letras pequeñas, nunca se me dijo que por ser mujer mi acceso y
participación era menor, ser mujer en internet significa que, lo que diga puede
ser juzgado por alguien que no me conoce, pude no gustarle lo que publico y solo
por eso enviarme una foto (un hombre con arma) diciendo que tuviera cuidado con
lo que decía.

 

Ser mujer en
Internet no es fácil.

 

La brecha

 

A principios de
diciembre del 2016, publiqué un prototipo de consulta que me servirá como base
para realizar una Consulta a las mujeres jóvenes de América Latina. Una
de las preguntas fue: ¿Alguien te
enseñó a navegar por internet?
, el 77.8% contesto que no. Esto me hace
reflexionar sobre la calidad de navegación, acceso, seguridad y privacidad que
las mujeres ejercemos en Internet.

 

Las mujeres nos
enfrentamos a brechas socioculturales, económicas y
académicas; y a brechas de fondo como la alfabetización digital (habilidades y
conocimientos).

 


“60% de la población mundial todavía no está conectado a la Internet – la
mayoría de ellos mujeres y personas que viven en la pobreza”1, el
estudio realizado por Web Fundation, también señala que las mujeres
tienen un 30-50 % menos de oportunidad de emplear Internet para su capacitación
y preparación.

 

Son varios los
programas, fondos y recursos que se emplean para poder dar apoyos, el problema
es que no estamos enseñando a las mujeres (sean jóvenes o adultas) tener un
participación y consumo proactivo.

 

La brecha de
género es una realidad, ¿cuántas desarrolladoras, creadoras hay en Internet?,
¿cuántas panelistas participan?, ¿cuántas están creando contenido?, ¿cuántas
están hablando de estos temas?

 

Por ejemplo, la
participación presencial de mujeres que asisten al Foro Global de Gobernanza de
Internet no supera el 39%: en el 2012; 35%, 2013; 37% de mujeres, 35% en el
2014, 38% en el 2015 y en el 2016 la participación fue de 39.6%2.


Cómo
llevar el tema de género a la Gobernanza de Internet

 

A todo esto, es
cuando aparece la Gobernanza de internet.

 

“La
gobernanza de Internet, según la definición de trabajo, no hace referencia en
primer término a las personas, sino a las organizaciones y a una Internet sin
género. Sin embargo, en la actualidad los hombres acceden a Internet el doble
que las mujeres. Internet tiene género, el problema es que el género
predominante no reconoce este hecho.” 2015, Derechos de las mujeres, género y
gobernanza de Internet

 

Los foros,
eventos, congresos y otros espacios afines siguen siendo organizados con una
mirada masculina y donde se separan los temas, pero nunca se abordan de manera
transversal. En otras palabras, cómo el tema de la seguridad digital tiene un
impacto en ámbitos como economía, desarrollo social, el género, Internet de las
cosas, las comunidades, y muchas otras áreas. Como dice Avri Doria, “en lugar
de hacer un análisis que muestre la interconexión de los muchos aspectos de la
discriminación, cada tema se estudia de manera aislada con su impacto específico
de género aislado del entorno social en general”3.

 

Doria señala
también que no podemos hablar de temas compartimentados cuando los grandes temas
de la Gobernanza de Internet apenas se han establecido y delimitado. No solo
eso, cuando la concepción de los Derechos de Internet se ha establecido (de
desigual forma en los países), por lo que “es importante que la incidencia en
torno a los derechos de la mujer y las cuestiones de género tengan suficiente
representación en la combinación de acciones y trabajos de los múltiples grupos
involucrados y quede plasmada adecuadamente en las resoluciones y los planes de
acción”3.

 

Una de las
estrategias que ha llamado a colocar los temas en la mesa son los Principios
Feministas para Internet4, iniciativa que surgen en la Reunión
Mundial sobre Género, Sexualidad e Internet en Malasia en el 2014.

 

Aunque se ha
debatido sobre llamar “principios”, esta lista de propuestas actualizada en
agosto del 2016, presenta una serie de temas que dan una guía de lo que hace
falta hacer por las mujeres y por Internet.

No podemos
esperar a que los organizadores nos den la oportunidad de reunirnos y nos cedan
espacios para hablar, porque el tema de las mujeres siempre termina siendo el
espacio que alcanzan a dedicar al final de sus presentaciones las panelistas.

 

En 2016, se
realizó la novena reunión Regional preparatoria de América Latina y el Caribe
para el Foro de Gobernanza de Internet, que se llevó a cabo a finales de julio
en San José, Costa Rica, solo en 3 de 10 paneles se abordó el tema de género y
eso de manera superficial (los paneles no eran precisamente de género), pero las
panelistas incluyeron el tema en sus comentarios. Aplaudimos que todas las mesas
de trabajo fueran integrados por un número equilibrado entre hombres y mujeres.

 

Caso contrario
ocurrió en la decimoprimera reunión del Foro de Gobernanza de Internet, de los
once panales de Gender and Youth, solo 6 trataron temas de género, en un
gran número de panales la participación de las mujeres fue mínima y muy pocos de
los paneles contaron con una participación equitativa.

 

Doria concluye
“¿Cómo integrar las cuestiones de género en un área que no reconoce la
relevancia de las cuestiones de género?”. A esta pregunta, le tengo una
respuesta: no podemos esperar que les parezca o sea relevante para ellos,
debemos proponer, actuar, organizarnos y tomar esos espacios.

 

La inclusión

 

Internet es un
espacio libre y su carácter participativo de múltiples partes interesadas
permite que los trabajos, debates y discusiones se enriquezcan con esa misma
diversidad, pero me atrevo a decir que esa diversidad excluye a las mujeres.

 

Cuando he
comentado que es necesario abrir espacios y exigir a los grupos, organizaciones
o academias que incluyan a más mujeres, varios han dicho que la medida es una
política de moda. Al contrario, no me refiero a obligar a dar espacios a las que
no conocen del tema y solo llenar listas con nombres, pero se puede iniciar por
invitar a universitarias. No hablo solo de ingenieras, vayamos con las abogadas,
periodistas, sociólogas, pedagogas, busquemos en la riqueza de todas las áreas
del conocimiento la oportunidad para nutrir Internet.

 

En México, con
el apoyo de la Universidad de Guadalajara, se realizó el primer IGFem Boot Camp,
donde participaron chicas de diferentes carreras. La mayoría desconocía como
podían participar, pero tenía el interés y eso las llevo esa tarde al evento. Si
canalizáramos ese interés, ahora contaríamos con más mujeres participando.

 

¿Es necesario
incluir a más mujeres? Claro, primero porque debemos recordar el relevo
generacional. Segundo, porque el trabajo colaborativo es también necesario desde
las diferentes perspectivas.

 

Incluir a más
mujeres no es por ningún motivo una medida populista. Al contrario, es una
necesidad y una obligación de todos los sectores poder invitar y “arropar” a que
nosotras participemos.

 

Apropiación
de los espacios de poder

 

En un inicio,
los movimientos feministas buscaban la apropiación de espacios en la vida
pública, salir de lo privado para poder votar y estudiar. Hoy, esta apropiación
de los espacios nos lleva a Internet.

 

Nos han dicho
que Internet es libre e incluyente. A veces, creo que no es así y creo que
debemos pensar en la seguridad de las y los conectados, de las amenazas de los
intermediarios, las restricciones de los países o las limitaciones técnicas que
se pueden presentar, pero también, debemos participar y trabajar de manera
conjunta por una Internet incluyente, una Internet que sea para todas y todos.

 

Las mujeres
debemos apropiarnos de estos espacios, no podemos seguir esperando a que el
acceso sea como esperar a que nos abran la puerta del automóvil. Debemos tomar
esos espacios (que ya existen) y crear los propios.

 


Hablar de derechos en Internet también significa darle espacio a una
perspectiva de género
5.

 


Empoderar a las mujeres en espacios digitales no es una tarea que se dé sola, es
un conjunto de acciones encaminadas a disminuir la brecha de género presente en
Internet como un espacio público del ejercicio de nuestros derechos humanos.

 

 

 

@AngieConter

 

 

_______________________________________

 

1 Web Fundation,



http://webfoundation.org/our-work/

2 Statistics IGF


http://www.intgovforum.org/cms/igf-2014/attendance-statistics

3 Doria, Avri , 2015, Derechos de las mujeres, género, y gobernanza de Internet,
 Asociación para el progreso de las comunicaciones (APC)

4 Principios feministas para
internet- versión 2


https://www.apc.org/es/pubs/principios-feministas-para-internet-version-2

5 ¿Podemos imaginar un Internet feminista desde los derechos?
https://www.derechosdigitales.org/7218/podemos-imaginar-un-internet-feminista-desde-los-derechos/

 

 

 

 

 

 

 



Author: FiadiAdmin
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